POEMAS LÉSBICOS DE LA POETISA HAITIANA SALOMÓN BORRASCA
Soy lesbiana y puta desde que tengo uso de razón, me gano el café de cada día en los tétricos hostales de la perdición, me han sacudido en los catres de las casas de cita de los barrios olvidados y me dejo ensartar en cualquier poste o cañada, amo la estirpe de los poetas malditos y vivo muy apenada con Dios por ser atea.
CUANDO TE PONGO EN LA BOCA UN SENO
Cuando le haces poses al espejo
con tu pequeña minifalda roja
me le acerco y tu te sonrojas
porque te pongo en la boca un seno.
No te me asustes es tan solo un juego
me unté en los labios brillo escarlata.
deja que caiga tu hermoso pelo
sobre la parte que suplica tu agua.
Quita mis pantis porque ya me mojo
este es el néctar que botó la rosa
y en este juego de las mariposas
yo hago las veces de esposo y esposa.
SALOMÓN BORRASCA
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VAGINAS ARDIENTES / Salomón Borrasca
Necesito de ti porque despiertas
el volcán que en mi piel había dormido
porque clavas tu lengua con violencia
como un huracán enfurecido.
Necesito de ti porque eres bella
porque ríes cuando es ruda mi suerte
por tu lengua delgada que es muy diestra
por tus dedos sedosos tan ardientes.
Necesito de ti loba salvaje
de tu modo de amar tan primitivo,
necesito de ti como el paisaje
necesita de el viento y el rocío.
SALOMÓN BORRASCA
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LÉSBICA / Salomón Borrasca
Deja caer tus senos en mis senos,
que nuestros pubis, mojados caracoles,
en un ritual de desagravio a Lesbos,
ebrios de éxtasis tan tiernos se fusionen.
Al resbalar tus yemas oh Sirena
mi humedal fluvioso se erosiona,
como una alud de alondras y violetas
tu cabellera mi cuerpo aprisiona.
En ese rito, proscrita mariposa
en que te entrego mis mieses de doncella
las hadas que son tan pudorosas
nos cubren con sábanas de seda.
Salomón Borrasca
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LAS DOS TIERNAS MUJERES QUE SE BESAN / Salomón Borrasca
Y fue anoche
que en el bar doña Amparo,
debajo de el farol de luz rojiza
tus labios sedientos se libaron
el almíbar que expulsa mi vagina.
Y fue anoche
en el turbio zaguancito
de la antigua casona del cerezo
que dejaste caer tu cabellera
en mi clítoris hambriento de tus dedos
Y fue anoche
en medio de la lluvia
que azotaba la casa de tres puertas
que viví en mis carnes el poema
de dos tiernas mujeres que se besan
SALOMÓN BORRASCA